miércoles, 8 de agosto de 2012

A SOLAS CON DIOS.


A SOLAS CON DIOS. (SEMANA 24, Pagina 173)

BUENOS DIAS CON BUENOS AMIGOS.
“CHARLES SWINDOLL”

1 Reyes 17: 20-22.

17:20 Y clamando a Jehová, dijo: Jehová Dios mío, ¿aun a la viuda en cuya casa estoy hospedado has afligido, haciéndole morir su hijo? 

17:21 Y se tendió sobre el niño tres veces, y clamó a Jehová y dijo: Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de este niño a él. 

17:22 Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él, y revivió. 

Ahora vemos algo que no había sucedido antes, Elías estaba pidiendo algo que nadie había sido testigo, estaba pidiendo que resucitara ese pequeño niño, me llama la atención la forma en que lo hace, en los versos precedentes la Biblia insiste en que Elías clamo versos 20 y 21, y no solo eso ante el clamor de Elías estaban la primeras palabras que expreso “JEHOVA DIOS MIO” , la primera frase nos puede dar una idea mas clara de lo que estaba haciendo Elías, Clamar significa; Gritar o dar voces, en especial para quejarse o pedir ayuda, Exigir o pedir con vehemencia algo, como justicia o venganza, pedir una cosa con pasión y desesperación, la actitud de Elías era clara esa relación tan  evidente que se había generado le daba la posibilidad de tener una comunicación tan especial con Dios tan cercana, usualmente solo en los momentos difíciles de nuestra vida lo hacemos pero en una reflexión esta actitud de clamar sucede cuando las circunstancias nos afectan y estamos propensos a que nos ocurran diferentes vicisitudes en la vida que nos pueden afectar negativamente.  Nos podemos entristecer, deprimir, sentir desamparados, afectarnos por la soledad a cualquier edad, sentirnos fracasados, traicionados, no amados, rechazados, angustiados, afligidos, usados por otros, humillados, agobiados, acomplejados ante otros, orgullosos, prepotentes y a la vez insuficientes, aterrados, atemorizados, paralizados por desafíos de toda clase, en bancarrota de todo tipo, desvalidos, perseguidos, derrotados, tensos, descontrolados hasta la locura, en fin, nuestra fragilidad se evidencia por todo lado.

Elías había comprendido el significado y trascendencia de clamar a Dios, sabia lo que Jeremías también descubrió cuando dijo; Jeremías 33:3.

33:3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Sabia perfectamente que recibiría una contestación y digo que fuera lo que el estaba pidiendo pues la voluntad de Dios sobrepasa nuestro entendimiento, sino que tenia la certeza de que clamar a Dios le Daria la Dirección necesaria para salir ese transe que estaba pasando,  por lo menos vienen a mi mente tres ejemplos de personas que clamaron a Dios y el respondió a su clamor;

Ana clamó por un hijo, y Dios le respondió. 1ª de Samuel 1:12-13.

La mujer que tenía una hija con un demonio clamó, y Dios le respondió. Marcos 7:28-29.

Bartimeo, un hombre ciego, clamó, y Dios le respondió. Marcos 10:51-52

Hoy es un buen día para clamar a Dios, que necesidad tenemos, que problema enfrentamos, que desastre nos aqueja, Dios puede solucionarlo sin problema alguno. Amen.