martes, 14 de agosto de 2012

LA LEALTAD DIVIDIDA.




LEALTAD DIVIDIDA. (SEMANA 24, Pagina 179)

BUENOS DIAS CON BUENOS AMIGOS.
“CHARLES SWINDOLL”

1 Reyes 18:16-21

18:16 Entonces Abdías fue a encontrarse con Acab, y le dio el aviso; y Acab vino a encontrarse con Elías. 

18:17 Cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel? 

18:18 Y él respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los baales. 

18:19 Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel. 

18:20 Entonces Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo. 

18:21 Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. 

Te has preguntado donde esta tu lealtad, y que es la lealtad, pues Elías prácticamente lo hizo al pueblo de una manera clara y precisa, el verso 21 marca el momento en que este siervo de Dios tenia la encomienda de exhortar al pueblo y preguntarles donde estaban colocados sus pensamientos, pero primeramente analicemos que es la lealtad;

“…Fidelidad al compromiso de defender lo que creemos y en quienes creemos, en los buenos y en los malos momentos…”

Seguramente tenemos en mente aquella exhortación dada a la Iglesia de Laodicea (Apocalipsis 3:15) que dice;

3:15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 
3:16 
Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

La falta de lealtad a un compromiso nos puede llevar a serios problemas, ser congruente con lo que pensamos y decimos es de suma importancia, cuando hemos confesado que somos discípulos de Cristo hemos decidido vivir bajo esa lealtad y congruencia, no lo podemos ser si en la Iglesia en la que asistimos observamos una decadencia espiritual y no hacemos nada por ella y nosotros mismos, por el contrario en una posición conformista y desleal a Dios dejamos simplemente que pase y justificamos las cosas, lo mismo sucede si en mi vida observo ciertas áreas que necesitan de redirección sabiendo que eso me llevaría a ser congruente con el compromiso hecho a Dios, pero si de igual manera simplemente no hago nada, mi vida es desleal a Dios, finalmente Dios es un caballero y nos deja la libre opción de ser fríos o calientes, te pregunto tu que has decidido en tu vida, serás  tibio o caliente pero no te quedes en tibio  pues Dios te vomitara. Amen.