miércoles, 1 de agosto de 2012

ESTAMOS EN LAS OLIMPIADAS ESPIRITUALES.



UNA PRUEBA DE OBSTACULOS. (SEMANA 23, Pagina 167)

BUENOS DIAS CON BUENOS AMIGOS.
“CHARLES SWINDOLL”

1 Reyes 17: 5-7

17:5 Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán.

17:6 Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo.

17:7 Pasados algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra. 

EL ENTENDER EL ENTRENAMIENTO QUE DIOS LE DIO A ELIAS, es comprender el entrenamiento propio, no se trata del retiro de un día, o las dos semanas que pasan nuestros hijos fuera, ni tampoco se trata del fin de semana en el cual aprovechamos para descansar, se trata de un entrenamiento que dura muchos años, cada vez que dios permite una prueba en tu vida eres enviado al arroyo de Querit, y nuevamente comienza el entrenamiento, cada vez que Dios  permite que salgas de tu zona de confort, es ahí cuando Dios nos entrena y prepara para salir de la prueba, entender que la enseñanza de Elías solamente nos deja claro que Dios esta preocupado por ayudarnos en cada evento de prueba que enfrentamos y que siempre nos dará la dirección necesaria, eso es lo verdaderamente importante, no creer que el entrenamiento es de un solo día o algunos como lo narra en la Biblia y en especial en estos versos.

A Los que les agrada el deporte saben que cuando están entrenando para alguna competencia el entrenamiento es indispensable y saben que hay varios puntos en los cuales su actividad debe girar, sin ello su resultado será negativo;

La Intensidad.
La alimentación.
La técnica.
La Rutina.
La Actitud.
El Peso.
La Genética.

El complementar cada uno de estos conceptos adecuadamente darán un resultado positivo y seguramente el deportista obtendrá un resultado ganador, así es nuestra vida personal, si valoramos cada uno de estos elementos en nuestro entrenamiento con Dios y lo aplicamos correctamente nuestro resultado será positivo, por ejemplo y solo por mencionar el primero de ellos, LA INTENSIDAD, a lo largo del día en cuantas ocasiones oramos, cuantas ocasiones abrimos nuestra Biblia, o en cuantas ocasiones nos detenemos a escudriñar un momento la enseñanza a la luz de la Biblia y no de nuestros propios conceptos, tal vez ahí tendremos una idea clara de cómo estamos entrenando en el tema de la intensidad, y por consecuencia sabremos como estamos en el entrenamiento.

Lo bueno de todo esto es que hoy es un día en que el entrenamiento puede cambiar radicalmente y rehacerlo para mejorar en nuestras propias marcas. Amen.